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jueves, 25 de febrero de 2016

La enseñanza de Jesús es clara: las cosas hay que hacerlas en este mundo, después ya no tiene sentido.

viernes, 30 de enero de 2015

El Evangelio de hoy
Marcos 4, 26-34

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha".

Les dijo también: "¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra".

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

Meditacion

La fe implica creer aunque no vemos los resultados hoy de nuestra oración. Y esto es claramente lo que Jesús nos muestra hoy en las dos imágenes de las parábolas que compartimos.
somos humanos y lógicamente queremos ver resultados en lo que hacemos pero con la fe y con la relación con Dios no es directa la proporción.  De la misma manera cuando plantarlos un árbol enterramos una semilla y llegamos sólo en un montón de tierra sin ver ningún cambio ningún resultado pero sin embargo debemos confiar la semilla está creciendo.
Tengamos fe en esa semilla que hemos plantado y sigamos jugando con el agua de la oración diaria porque algún día Dios nos permitirá ver el fruto.

Dios nos bendiga.
Un abrazo en Cristo
Hugo Molinas
Catequista y Coach Catolico