Lectio: Jueves, 22 Septiembre, 2016
Tiempo Ordinario
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que has puesto la plenitud
de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus
mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Lucas 9,7-9
Se
enteró el tetrarca Herodes de todo lo que pasaba y estaba perplejo,
porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos;
otros, que Elías se había aparecido, y otros, que uno de los antiguos
profetas había resucitado. Herodes dijo: «A Juan, le decapité yo.¿Quién
es, pues, éste de quien oigo tales cosas?» Y buscaba verle.
3) Reflexión
• El evangelio de hoy nos presenta la
reacción de Herodes ante la predicación de Jesús. Herodes no sabe
situar a Jesús. Había matado a Juan Bautista y ahora quiere ver a Jesús
de cerca. En el horizonte despuntan amenazas.
• Lucas 9,7-8: ¿Quién
es Jesús? El texto empieza con un balance de las opiniones de la gente
y de Herodes sobre Jesús. Algunos asociaban a Jesús con Juan Bautista y
Elías. Otros lo identificaban como Profeta, esto es, como alguien que
habla en nombre de Dios, que tiene el valor de denunciar las
injusticias de los poderosos y que sabe animar la esperanza de los
pequeños. Es el profeta anunciado en el Antiguo Testamento como un
nuevo Moisés (Dt 18,15). Son las misma opiniones que Jesús mismo recoge
de los discípulos al preguntarle: "¿Quién dice los demás que o soy?"
(Lc 9,18). Las personas trataban de comprender a Jesús desde lo que
ellos mismos conocían pensaban y esperaban. Trataban de enmarcarle
dentro de los criterios familiares del Antiguo Testamento, con sus
profecías y esperanza, y de la Tradición de los Antiguos, con sus
leyes. Pero eran criterios insuficientes. Jesús no cabía allí dentro,
¡era más grande!
• Lucas 9,9: Herodes quiere ver a Jesús. “Entonces
Herodes dijo: "A Juan, le decapité yo.¿Quién es, pues, éste de quien
oigo tales cosas?” Y buscaba verle”. Herodes, hombre supersticioso y
sin escrúpulos, reconoce ser el asesino de Juan el Bautista. Ahora
quiere ver a Jesús. Lucas sugiere así que hay amenazas que empiezan a
despuntar en el horizonte. Herodes no tuvo miedo de matar a Juan
Bautista. No lo tendrá tampoco a la hora de matar a Jesús. Cuando le
dijeron que Herodes trataba de hacerle preso, mandó a decirle: “«Id a
decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y
mañana, y al tercer día soy consumado.” (Lc 13,32). Herodes no tiene
poder sobre Jesús. Cuando en la hora de la pasión, Pilatos manda Jesús
donde Herodes para que investigue sobre él, Jesús no le da ninguna
respuesta (Lc 23,9). Herodes no merecía respuesta.
• De padre en
hijo. Hay veces en que se confunden los tres Herodes que vivieron en
aquella época, pues los tres aparecen en el Nuevo Testamento con el
mismo nombre: a) Herodes, llamado el Grande, gobernó sobre Palestina
del 37 al 4 antes de Cristo. Aparece en el nacimiento de Jesús (Mt
2,1). Mató a los niños de Belén (Mt 2,16). b) Herodes, llamado Antipas,
gobernó sobre Galilea del 4 al 39 después de Cristo. Aparece en la
muerte de Jesús (Lc 23,7). Mató a Juan Bautista (Mc 6,14-29). c)
Herodes, llamado Agripa, gobernó sobre toda Palestina del 41 al 44
después de Cristo. Aparece en los Hechos de los Apóstoles (Hec
12,1.20). Mató al apóstol Santiago (He 12,2).
Cuando Jesús tenía más
o menos cuatro años, murió el rey Herodes. Aquel que mató a los niños
de Belén (Mt 2,16). Su territorio fue dividido entre los hijos.
Arquéalo, uno de sus dos hijos, recibió el gobierno sobre la Judea. Era
menos inteligente que el padre, pero más violento. Solamente en su
toma de posesión fueron masacradas casi 3000 personas, ¡en la plaza del
Templo! El evangelio de Mateo informa que María y José, cuando
supieron que este Arquéalo había asumido el gobierno de Judea, tuvieron
miedo de volver por allá y fueron a morar en Nazaret, en Galilea (Mt
2,22), gobernada por otro hijo de Herodes, llamado Herodes Antipas (Lc
3,1). Este Antipas quedó en el poder por más de 40 años. Durante los
treinta y tres años que Jesús vivió nunca huno cambios en el gobierno
de Galilea.
Herodes el Grande, el padre de Herodes Antipas, había
construido la ciudad de Cesaréa Marítima, inaugurada en el año 15 antes
de Cristo. Era el nuevo puerto de desagüe de los productos de la
región. Debía competir con el gran puerto de Tiro en el Norte, y así
ayudar para el fomento del comercio en Samaria y en Galilea. Por esto,
desde los tiempos de Herodes el Grande, la producción agrícola en
Galilea empezaba a orientarse no más a partir de las necesidades de las
familias, como era antes, sino desde las exigencias de mercado. Este
proceso de cambio en la economía continuó durante todo el gobierno de
Herodes Antipas, más de cuarenta años, y encontró en él a un organizador
eficiente. Todos estos gobernantes estaban bajo dueño. Quien mandaba e
Palestina, desde el 63 antes de Cristo, era Roma, el Imperio.
4) Para la reflexión personal
• Tengo que preguntarme siempre: ¿quién es Jesús para mí?
•
Herodes quiere ver a Jesús. Era curiosidad morbosa y supersticiosa.
Otros quieren ver a Jesús, porque quieren encontrar un sentido a la
vida. Y ¿qué motivación tengo que me empuja a ver y a encontrar a
Jesús?
5) Oración final
Sácianos de tu amor por la mañana,
y gozaremos y cantaremos de por vida.
Alégranos por los días que nos humillaste,
por los años en que conocimos la desdicha. (Sal 90,14-15)